El diezmo es un principio importante de las Leyes Noájidas. Estas leyes son una parte integral del judaísmo y de la fe judía en general

. La palabra tzitzit, que suele traducirse como «ataduras» o «cuerdas», se refiere a una mitzvá que requiere que cada individuo participe en ella. En el judaísmo, una mitzvá (o buena acción) es cualquier cosa que Dios nos ordena hacer como individuos y como nación. Las Leyes Noájidas son un conjunto de mitzvot (o mandamientos) en la tradición judía. También se conocen como los Siete Principios de Noaj, por su séptimo principio: Respetar a tus padres. Las Leyes Noájidas se basan en tres principios: el principio del equilibrio, que advierte contra el placer excesivo; el principio de la santidad, que enfatiza el valor humano otorgado por Dios; y el principio de la reciprocidad, que exige justicia entre las personas a todos los niveles. En conjunto, sirven de brújula ética para la sociedad moderna al recordarnos a todos que debemos esforzarnos por alcanzar el equilibrio mediante la moderación y el autocontrol, protegiendo al mismo tiempo nuestro valor inherente como personas.

¿Qué es el diezmo?

El diezmo se define como el acto de dar un determinado porcentaje de los bienes propios a la caridad. Esto puede hacerse mediante una transferencia directa, como la entrega de dinero a otra persona u organización, o mediante la creación de un fideicomiso benéfico. La mayoría de las personas que practican el diezmo utilizan este último método. Las Leyes Noájidas prescriben un conjunto de 10 porcentajes de los activos que se deben dar a las organizaciones benéficas cada año. Estos porcentajes se basan en algunos principios. Por ejemplo, la gente debe ser generosa dando más de lo que exige la ley y menos de lo que es absolutamente necesario.

¿Por qué es importante el diezmo?

El diezmo es una práctica que nos recuerda que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y que, por tanto, valemos algo. Si lo olvidamos, corremos el riesgo de maltratar a los demás y de perder nuestra propia humanidad. La mitzvá del diezmo tiene por objeto ayudarnos a mantener un sentido de autoestima, ayudarnos a ser más amables con los demás y promover la caridad. La Torá dice: «Ve a la casa del rico y habla, diciendo: ‘Tu pariente dejó muy poco para ti, y demasiado para su amigo, ¿qué haremos ahora?» La Torá nos está diciendo que no debemos avergonzarnos de nuestra situación, sino que debemos utilizarla como una oportunidad para ayudar a los demás.

Cómo observar el diezmo en el judaísmo

Cada año, debes dar el 10% de tus bienes a la caridad. A la hora de establecer qué porcentaje dar, ten en cuenta estos principios. – Debes ser generoso y dar más del mínimo requerido por la ley y menos de lo absolutamente necesario. – Debe ser justo con todas las personas que han contribuido a su patrimonio, incluidos sus padres y su cónyuge. – No está obligado a hacer un seguimiento de sus donaciones. – Su objetivo no es obtener un rendimiento de su inversión. Se podría argumentar que, a largo plazo, la organización benéfica se beneficiará más. – No está obligado a dar publicidad a sus donaciones. – Su organización benéfica no tiene que ser una organización benéfica noájida.

¿Cuánto se debe dar en un año?

La cantidad que usted da depende de usted. No hay una cantidad fija que deba dar. Algunas personas dan más, mientras que otras dan menos. Lo importante es que des algo cada año.

¿Por qué es tan importante la cantidad?

Si das menos del 10%, no estás entendiendo nada. Dar menos del 10% es como decir que tu dinero es más importante que el bienestar de los demás. En cambio, si das más del 10%, estás diciendo que el bienestar de los demás es más importante que tu dinero. En otras palabras, estás reconociendo que el dinero es sólo una herramienta, mientras que los demás son personas. Puedes elegir utilizar el dinero como un medio para ayudar a los demás o como una herramienta para ayudar a los demás.

Conclusión

El diezmo es un principio importante de las Leyes Noájidas. Estas leyes son una parte integral del judaísmo y de la fe judía en general. La palabra tzitzit, que a menudo se traduce como «lazos» o «cuerdas», se refiere a una mitzvá que requiere que cada individuo participe en ella. En el judaísmo, una mitzvá (o buena acción) es cualquier cosa que Dios nos ordena hacer como individuos y como nación. Las Leyes Noájidas son un conjunto de mitzvot (o mandamientos) en la tradición judía. También se conocen como los Siete Principios de Noaj, debido a su séptimo principio: Las Leyes Noájidas se basan en tres principios: el principio de equilibrio, que advierte contra el placer excesivo; el principio de santidad, que enfatiza el valor humano otorgado por Dios; y el principio de reciprocidad, que exige justicia entre las personas a todos los niveles. Juntos, sirven de brújula ética para la sociedad moderna al recordarnos a todos que debemos buscar el equilibrio mediante la moderación y el autocontrol, al tiempo que protegemos nuestro valor inherente como individuos.

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