La circuncisión ha sido practicada por los judíos durante miles de años y sigue siendo parte de su tradición hoy en día.

De hecho, es una de las prácticas más importantes del judaísmo, junto con las leyes dietéticas y la tzniut (modestia). Aunque algunos judíos ya no practican la circuncisión porque no ven la relación que tiene con la vida moderna, otros siguen considerándola muy significativa.

¿Qué es la circuncisión y cómo se practicaba en el judaísmo?

La circuncisión es la extirpación de los prepucios del pene, siendo el prepucio la cubierta del cuerpo del pene. Esto se hace para que el pene sea más fácil de orinar para el niño (de ahí el término «cortar») y tener un orgasmo durante el sexo (de ahí el término «circuncidar»). La circuncisión se menciona en la Torá (los Cinco Libros de Moisés) como parte del pacto entre Dios y Abraham. En ese momento, Abraham estaba circuncidado, como todos los varones hebreos de la época. Hoy en día, la circuncisión es un procedimiento médico común que suele hacerse en la infancia. La Torá no la exige, aunque se menciona en ella. Aunque hay algunas diferencias en la práctica de la circuncisión entre el judaísmo y otras culturas, la circuncisión suele ser la misma en todo el mundo.

¿Por qué algunos judíos ya no practican la circuncisión?

Hay algunas comunidades judías en las que hoy en día se circuncidan muy pocos niños. Estas comunidades se encuentran principalmente en Norteamérica. Sin embargo, también hay algunos judíos en el resto del mundo que no practican la circuncisión; de hecho, los judíos se encuentran generalmente entre los grupos del mundo que no practican la circuncisión de los varones. Algunos de estos judíos que no practican la circuncisión lo hacen porque no ven la relevancia de la misma en la vida moderna, mientras que otros lo hacen porque crecieron en familias que no la practicaban. Muchos judíos que no se circuncidan también pertenecen al judaísmo reformista y reconstruccionista, que normalmente tampoco practica la circuncisión.

Todos los bebés varones judíos deben ser circuncidados como parte de la

Los bebés judíos son circuncidados al nacer, normalmente cuando el mohel (la persona que realiza la circuncisión) corta el prepucio con un bisturí. La ceremonia de circuncisión puede tener lugar en el hospital con los padres y familiares presentes, o poco después. La circuncisión forma parte del judaísmo y es una obligación religiosa de todos los varones hebreos, aunque no es un requisito religioso para pertenecer a la comunidad judía. Los padres judíos tienen la opción de circuncidar a su hijo o no hacerlo. Si los padres eligen no circuncidar a su hijo, no están incumpliendo un deber religioso, sino que simplemente eligen no hacer algo que no es un requisito del judaísmo.

La circuncisión y la Torá

En la Torá (los Cinco Libros de Moisés), la circuncisión se menciona en Gn. 17:10 – Abraham se circuncidó a sí mismo y a su hijo Isaac, y así «puso los cimientos de la nación [judía]; circuncidados fueron sus descendientes, y todos fueron israelitas». La circuncisión también se menciona en Ex. 12:44, cuando Moisés llevó a los israelitas fuera del campamento y les dijo que «Circunciden a todos sus hijos varones de ocho días o más, y háganlo con el prepucio de su piel; y será para ustedes una garantía.»

El Talmud y la posición del judaísmo sobre la circuncisión

Hay algunas referencias a la circuncisión en el Talmud (la ley oral judía), pero la tradición de la circuncisión entre los judíos había caído en desuso en la época del Imperio Romano. Para entonces, la mayoría de los judíos no vivían en la Tierra de Israel, sino en la diáspora, lo que algunos llamaron el período geónico. Durante este tiempo, la práctica de la circuncisión se recuperó. A finales de la Edad Media, el rabino Isaac ben Salomón Ibdeni de Creta escribió un libro llamado «Rafel», que era una enciclopedia de la ley judía. En él, se oponía a la costumbre de los no practicantes. En el siglo XVIII, el rabino Moses Sofer, fundador del movimiento jasídico de Jabad, también se opuso a los no practicantes.

Resumen

La circuncisión se menciona en la Torá, en el libro del Génesis, como parte del pacto entre Dios y Abraham. Hay que tener en cuenta que la circuncisión se menciona en la Torá, que es la palabra de Dios, y por lo tanto debe ser practicada. En el judaísmo, la circuncisión no es obligatoria, pero sigue siendo practicada por muchos judíos hoy en día, incluso por aquellos que no son practicantes. Algunos judíos que no se circuncidan también pertenecen al judaísmo reformista y reconstruccionista, que normalmente tampoco practican la circuncisión.

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