El Talmud es el almacén de las tradiciones judías, por lo que no es de extrañar que haya muchas historias sobre rabinos y maestros en el texto. También es notable que algunas de estas historias sean sobre mujeres.

No se trata de simples relatos anecdóticos, sino que reflejan una profunda conciencia de la necesidad de incluir a las mujeres en todas las etapas de la educación espiritual, desde la adquisición de conocimientos hasta la transmisión de la tradición y la ley. Los sabios rabínicos también reconocieron que las mujeres necesitaban ser educadas tanto como los hombres para cumplir su papel de líderes dentro de la sociedad judía.

El Talmud Yerushalmi (Jerusalén) menciona a varias mujeres que destacaron por su erudición en diversos campos: Ḥavpah, que era experta en leyes agrícolas; Chayah, que dominaba el estudio de la gramática; Sarah, la esposa de Eliezer ben Hyrkanos y una de las mayores comentaristas del Cantar de los Cantares de la antigüedad; Ravina (o Ravinah), que se sabía de memoria los cuatro libros del Eclesiastés; Tarrab, gramática y lexicógrafa cuyas obras se estudian incluso hoy en día; Raquel, alumna de Rabí Akiva y destacada comentarista del Éxodo; Muna (también conocida como Muna o Muna), una autoridad en leyes agrícolas; Miriam (también conocida como Miryam o Miryam), que enseñó la Torá y se casó con Rabí Meir cuando tenía más de 60 años. Estos son sólo algunos ejemplos entre los muchos

El Talmud Yerushalmi y las mujeres

El Talmud de Babilonia, que es el texto más antiguo de la literatura judía, fue compilado en el siglo III a.C. La mayor parte de las fuentes de la tradición talmúdica, incluido el Talmud de Babilonia, fueron escritas durante el siglo II a.C. en Babilonia, lo que significa que el texto talmúdico se encuentra en la mayor parte de sus versiones en el idioma hebreo. De hecho, la mayoría de los textos antiguos del Talmud se han perdido en los idiomas de traducción que se conocieron, incluido el griego (porque gracias a ello pudieron ser traducidos al latín), el árabe (porque fue traducido al latín), el turco y el hebreo.

Es por todo esto que el Talmud Yerushalmi es una traducción del Talmud de Babilonia hebrea. Como todos los textos judíos antiguos, el Talmud de Babilonia es un texto antiguo y de gran valor. Los rabín de Babilonia eran los antiguos maestros judíos más prestigiosos de todos los tiempos. La Academia de las Palabras de la Sabiduría de Babilonia es la más antigua y más grande escuela y biblioteca académica del mundo occidental. El Talmud de Babilonia está escrito en hebreo, por lo que es una de las traducciones más poderosas de todos los textos antiguos judíos.

Mujer erudita en el Talmud Bavli (Babilonia)

El libro principal del Talmud Bavli es conocido como Sifra de Sifre. Según el texto original de Sifra, el libro fue escrito por Sifre de Teman (en realidad, su autor es muy probablemente un rabino de Babilonia), y publicado por el rabino Avina de Travia. El Talmud Bavli es una traducción del Talmud judío babilónico, y el autor es conocido como Rashi. Rashi es el nombre con el que se le conoce en el Talmud Bavli. Rashi fue un rabino del siglo IX. Su libro Talmide Rosh (“Libro de los Comentarios Talmídicos”), está compuesto de más de 90.000 palabras, cada una de las cuales fue escrita por Rashi. Rashi fue uno de los rabíes más eruditos y populares de todos los tiempos. Sus libros fueron traducidos al árabe, al francés, al hebreo, al latín, al griego y al armenio.

Mujer erudita en el Talmud de Jerusalén (Yerushalmi)

La traducción del Talmud hebreo al árabe se hizo en el s. XIII en la ciudad medieval de Jerusalén. El nombre de este texto es el Talmud de Jerusalén. El autor de este libro principal del Talmud (que también es conocido como la Mezuzah) es un rabino llamado Rabí Shlomo Yitzhak (Salomon ben Isaac), quien se dedicó a traducir el Talmud hebreo al árabe. Rab Shlomo Yitzhak fue un rabino erudito y popular que vivió en Jerusalén durante el siglo XIII. El autor del Talmud de Jerusalén mantuvo un blog de traducciones del Talmud hebreo, en el cual publicó una traducción del Talmud hebreo al árabe cada mes y en el cual publicó sus traducciones del Talmud hebreo al árabe más de de mil veces.

Conclusiones

El Talmud es una fuente tan antigua y tan valiosa de información que le resulta imposible abordar cada detalle de los textos de un solo lado. Sin embargo, esta investigación ha demostrado que no sólo las mujeres fueron importantes en las escuelas y en el estudio del Talmud, sino que fueron inspiradas por la sabiduría, la profundidad y la cercanía divinas que los profetas han pintado en todos los capítulos de la Palabra de Dios. No hay duda de que los profetas han puesto a las mujeres en la escena del libro de la Palabra y, como resultado, han sido capaces de presentar a las mujeres con los roles y las responsabilidades que merecen. El autor final del Libro de la Vida es que el Libro no tiene fin, y que las mujeres también tienen una parte esencial en su comprensión y en

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